jueves, 9 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
La perfección hecha mujer. Vol. VI.
Continúo con el reparto de Gossip Girl, Blake Lively es mi sexta elección, no por ello menos importante.
Esta actriz y modelo estadounidense fue conocida por interpretar a la multimillonaria Serena van der Woodsen en dicha serie, un papel que aún pareciendo el protagonista, no es el más que me gusta.
¡Pero donde hay belleza, hay que apreciarlo!
Blake Christina Lively, nació en Los Ángeles el 25 de Agosto de 1987. Esta belleza de rubios cabellos y metro setenta y ocho de altura, es la más joven de cinco hermanos e hija de los actores Ernie y Elaine Lively.
Blake Lively participó en la película Sandman en 1998 y siete años más tarde, en 2005, interpretó a Bridget en la película Uno para todas, por lo que recibió el premio Teen Choice Award (Choice Movie Breakout - Femenino).
Un año más tarde participó en las películas Elvis and Anabelle y Accepted, por la que fue premiada con el Hollywood Life en Diciembre de 2006.
En 2008 participó en Uno para todas 2, compartiendo de nuevo el protagonismo con Alexis Bledel, America Ferrera y Amber Tamblyn.
En 2010 hizo un cameo en el videoclip de I just had sex, del grupo The Lonely Island y en 2011 protagonizó Green lantern junto a Ryan Reynolds.
Vida personal
Blake Lively mantuvo una relación con el actor, y amigo de la infancia, Kelly Blatz desde 2004 hasta 2007.
En ese mismo año empezaron a circular rumores sobre una posible relación entre ella y su compañero en Gossip girl, Penn Badgley (Dan Humphrey), que además fue un antiguo compañero de clase. Fue en Mayo de 2008 cuando People publicó unas fotos de ambos besándose durante unas vacaciones en México, siendo la relación una de las favoritas de los tabloides. En Octubre de 2008, Lively y Badgley aparecieron en MoveOn.org en apoyo en la campaña presidencial de Obama. A pesar de ello, la pareja rompió en 2010 continuando con una amistad.
A finales de Mayo de 2011 se la vio junto a Leonardo DiCaprio en Italia. Días después se confirmó que eran pareja. La relación terminó en Octubre de 2011.
Actualmente mantiene una relación sentimental con su compañero de reparto en la película Linterna Verde, Ryan Reynolds.
Como curiosidad, la actriz admitió ser fanática de los bolsos: "Probablemente tengo unos sesenta", le dijo a un reportero. También es amante del videojuego Guitar Hero.
Además, Blake Lively es el nuevo rostro de Chanel.
Por esa belleza que solo los dioses tienen y por ser una de las actrices de una de mis series favoritas, desde
The Voguelicious te incluyo en la lista de La perfección hecha mujer.
Espero que les haya gustado.
♡
jueves, 2 de febrero de 2012
La Alta Costura también se recicla.
Eva Zingoni (Buenos Aires, 1975)
Hace más de dos años que Eva Zingoni persigue por París el rastro perdido de las telas que un día hicieron brillar a las que desfilan por la alfombra roja y soñar a las que miran desde la barrera de terciopelo. La diseñadora argentina, mitad española, mitad italiana, dejó su trabajo como responsable de los encargos VIP de Balenciaga -en los albores de la crisis financiera y en contra de la opinión de amigos y conocidos- para crear su propia marca movida por "la indignación" que le producía ver cómo las grandes casas se pueden permitir desechar tejidos. "No sé si es porque vengo de un país pobre como Argentina, pero esto me volvía loca", confiesa Zingoni.
Su moda "de recuperación de residuos de la alta costura", como ella la denomina, deriva en un gusto por lo ecléctico a través de piezas de líneas depuradas cuyos precios oscilan entre los 200 y los 1.000 euros. Eva Zingoni aprendió en Balenciaga, bajo la batuta de Nicolas Ghesquière, la búsqueda de la perfección en la factura final de las prendas, además de desquitarse de ese halo de diseñadora "tan perjudicial cuando tienes delante a Cate Blanchett o Mick Jagger", apunta. De su etapa en Ralph Lauren absorbió el movimiento acompasado y medido al milímetro de una gran maquinaria de la moda. Y del paso por la agencia de Li Edelkort -gurú holandesa de la moda-, el ojo crítico para captar la tendencia.
Esta mezcla de experiencias comienza a materializarse en grandes fábricas a las afueras de París, ciudad en la que reside desde que terminó sus estudios de imagen y sonido en la Universidad Complutense de Madrid, previo Erasmus en Italia. "A través de distintos contactos suelo enterarme de los talleres a los que las firmas envían su stock para evitar grandes gastos en almacenaje", explica Zingoni. Conseguida la pista, emprende un camino de sorpresa e incógnita. "Da igual que imagine un invierno en colores rojizos, de bosque y hojas muertas. Si cuando llego a comprar me encuentro con telas pastel, tengo que volver a empezar el proceso creativo".
Zingoni cuenta historias limitadas por los tejidos a partir de las tendencias que unos crearon en un momento y lugar diferentes. "No puedo permitirme elegir, no tengo ese lujo. Ahí reside la dificultad de este proyecto. El reto está en darle una vuelta a lo que una vez se llevó". Aunque su empresa resulte complicada, tiene al mismo tiempo el acicate de crear piezas únicas que combinan telas de distintas firmas -que asegura no poder desvelar-, sin apenas competencia: "No conozco a casi nadie que diseñe con este tipo de materiales". Las tres colecciones que ha creado en el corto tiempo que lleva independizada se han elaborado íntegramente en París. Meses después de cerrar esa etapa de nueve años en Balenciaga, donde también era responsable de los bordados y la línea Edition (dedicada a reproducir los diseños históricos del modisto vasco), se encerró en su casa y con la ayuda de dos costureros de la firma creó su primera propuesta. "Francia es lo que conozco, donde he trabajado y estudiado [tras terminar sus estudios universitarios en Madrid pasó por el Instituto Francés de la Moda y el Studio Berçot], pero además en Balenciaga los fabricantes me contaron los problemas que tienen porque muchas empresas se están yendo a China", relata Zingoni. "Me siento cerca de su causa y por eso decidí quedarme en París".
Los altos costes viraron la senda de su negocio, la diseñadora encontró tres talleres externos con los que trabajar y se mudó a un pequeño atelier cerca del Sena de donde salen cada temporada los diseños que presenta en la Semana de la Moda de París. La puerta de salida de sus piezas a tiendas multimarca de Japón, Italia, España, Bélgica y Francia, y el lugar al que también acudieron los periodistas, "responsables de muchas de las clientas que tengo", asegura Zingoni. Mujeres de todas las edades y estilos, "con un lado masculino, fuerte personalidad y en constante búsqueda de algo distinto", define. Tras pasar por la última edición de la Semana de la Moda de Londres, convocada por los grandes almacenes británicos, Eva Zingoni suma entusiasmo e ilusión no solo para seguir diseñando, sino conquistando mercados, siempre con la energía de ese desasosiego que la animó a cambiar el lujo por el sueño de la infancia. "Puede sonar un poco pretencioso, pero he conseguido sacar adelante mi marca anticipándome a una manera de trabajo que se ha demostrado propia de la crisis: el poder de adaptación y la creatividad".
miércoles, 1 de febrero de 2012
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